rimando para ahuyentar las pesadillas
bebiendo Estrella como me enseñó mi hermano
y diciendo cosas tontas para provocar risillas.
Y os digo que no hay mejores amigas ni compañía,
que no hay mejor cura para el dolor de barriga.
Si estar con ellas me llena de energía
y aunque las cosas son tontas ellas son sabiduría.
Por tanto, no importa cuánto pase o cuánto duela
si cuando vuelvo al piso son ellas las que me esperan.
Porque las palabras vienen y las rimas vuelan
y lo único que quiero es que lean esto y me quieran.
Este lapicero está gastado, cansado de escribir
porque lo despierto temprano cuando no puedo dormir
y es que desde hace un tiempo no hago más que estar así:
jugando con las rimas y la métrica para ser feliz.
Ellas, por descontado, me aguantan cuánto digo y hago,
les enseño mis versos y sonríen de soslayo
y es su sonrisa mi más grinde y simple pago
si cuando ellas sonríen yo ya siento que he ganado.
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